Bárbaros del Norte: invasión de narrativa mexicana en la Feria del libro

Por I. Rodríguez

Las tres de la tarde de ayer fue el momento escogido por los organizadores del Centro Cultural Dulce María Loynaz para propiciar, en el marco de la actual Feria del Libro, la invasión de esa sede por un grupo de narradores mexicanos autodenominados los Bárbaros del Norte, a pocas horas de su aterrizaje en La Habana.

Provenientes de la ciudad de Monterrey, los escritores Fernando Elizondo, Luis Aguilar, Elia Martínez-Rodarte y Dolores Hernández reinciden en la visita a la isla por motivos literarios, y ya desde el primer día de actividades, armados hasta los dientes con un arsenal de piezas narrativas, brindaron una muestra de lo que son capaces de hacer.

La andanada la abrió Fernando J. Elizondo, cuyos textos conjuraron tópicos como la relación sueño – realidad, el deseo del ser amado y las tropelías  nocturnas por esas zonas de la ciudad de las que si acaso sales con vida, porque con la reputación intacta ya sería mucho pedir. La presentación de unos personajes partidarios de que si algún día les da por combatir el vicio que sea con pleno conocimiento de causa. «Escaneo y reorganización cerebral».

A continuación empuñó el micrófono el poeta Luis Aguilar, quien ahora incursiona en los terrenos de la narrativa con su primer libro, Lateral izquierdo, un volumen de cuentos de temática gay, en el que se inserta Personaje al descubierto, texto al que dio lectura y que, además de enterarnos de que existe la palabra despiporre, nos permitió acercarnos a una amena reflexión sobre ese interés tan mexicano por el sufrimiento y el lagrimeo desmedidos («La culpa de todo la tienen Marga López y Dolores del Río»).

Cuerpo. Mujeres. Hombres. Instrucciones para besar. Así resume Elia Martínez-Rodarte cuatro de los cinco cuentos que integran Ivaginaria, una compilación de textos que abordan la sexualidad y el erotismo desde una perspectiva lúdica, y que han aparecido previamente en medios de prensa mexicanos en los que su autora se desempeña como columnista, y en su blog www.ivaginaria.blogspot.com. Fluidez y excelente manejo del extrañamiento de género como estrategia de escritura («sus dibujos llenos de cosas de hombres»), hicieron pronta y entrañable diana entre los asistentes.

Dolores Hernández cerraba el programa con la lectura de dos crónicas pertenecientes a un libro en preparación. Crónicas marcadamente enriquecidas por la recreación de una atmósfera densa, rica en texturas, mediante el uso de una voz interior y la introducción de un prisma onírico, por momentos fantasmagórico, en el acercamiento a obsesiones tan mexicanas como la muerte (si es en edades tempranas, mejor que mejor) y el universo ritual a ella vinculado.

Terminadas las lecturas, se propició el diálogo entre asistentes y autores sobre los nexos literatura  – realidad en el norte de México, tema que fue abordado a partir de las relaciones conflictuales con el fenómeno del narcotráfico y la lucha por la preservación de espacios destinados al desarrollo de proyectos culturales en condiciones sociales adversas. Además hubo espacio para la reflexión sobre las dinámicas de interinfluencia cultural con los vecinos Estados Unidos, dada la condición de región fronteriza del norte de México.

En suma, una buena oportunidad de actualizarnos sobre algunos derroteros de la actual narrativa mexicana y por extensión, de México mismo. Redefiniciones y certezas. Bienvenidos Bárbaros del Norte. Invádannos otra vez.

Tomado de: http://feriadellibro.cubaliteraria.cu (http://feriadellibro NULL.cubaliteraria NULL.cu)

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